¿Qué es un simulador de negocios y cómo se usa?

16 de septiembre de 2019
Gestionet

Imagen de ejemplo de uso de un simulador de negocios.

Cómo usar un simulador de negocios

Los simuladores de negocios permiten formar y asentar conocimientos de manera más rápida. Un simulador de negocios es una plataforma digital en la que  los usuarios ‘juegan’ a tomar decisiones sobre las múltiples actividades que intervienen al crear una empresa o startup.

Un estudiante del Máster de Dirección de Empresas comentó que los simuladores es  “algo tan simple como suponer que diriges una empresa y puedes tomar decisiones reales como lo hace un gerente: contratar personas, invertir dinero, asignar precios, etc.” 

Al cabo de los primeros 15 minutos empecé a comprender un poco de qué trataba.

Las nociones teóricas que en los últimos días mi profesor de finanzas había mencionado empezaron a llegar a mi cabeza.

Cogieron más forma cuando logré ver los efectos que mis acciones tenían sobre la empresa.

Esto solo podía ser posible de una forma: teniendo una empresa real para hacer pruebas. Evidentemente, se trata de algo que nadie está dispuesto a hacer, y menos siendo un estudiante sin ingresos, ya que implica tener que invertir mucho dinero y además ponerlo en riesgo.

¡Pero ahora era posible! Mis compañeros y yo teníamos en nuestras manos una empresa virtual con la cual hacer y deshacer. Y todo gracias al simulador de negocios.

Fue tal nuestro “shock” que al salir de la clase hablamos prácticamente todo el día de temas que solamente escuchas en el banco cuando el asesor te suelta un discurso comercial.

El hecho de ver un concepto aplicado a una empresa, aunque esta sea virtual, me ayudó mucho a comprender lo que significaba y qué relación tenía dentro de la empresa.

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Simulador de negocios en el aula

El uso de un simulador de negocios en el aula tiene importantes beneficios para los usuarios.

La cosa se puso mejor cuando resultó que nos íbamos a separar por equipos e íbamos a competir entre nosotros.

La emoción nos duró poco al ver que en los demás equipos había gente con formación y experiencia en marketing, administración, contabilidad y comercio. Sin embargo, sentíamos que todo era posible.

La simulación consistía en tomar decisiones cada 6 meses virtuales para mejorar los resultados de la empresa (cada clase veíamos los resultados de 1 semestre) y repetir el proceso durante 8 semestres virtuales.

Los últimos 15 minutos de las clases se volvieron los más interesantes. De hecho, incluso personas que nunca veías en clase ahora asistían y esperaban al final para ver los resultados de sus empresas.

La motivación y la implicación de todos los alumnos con la simulación empresarial había aumentado muchísimo. La competición y las dinámicas de juego eran justo lo que necesitábamos para aprender, reforzar y asentar conocimientos.

Además, podíamos hacerlo mediante el método “learning by doing”. Ejecutar acciones en un entorno seguro, ver qué pasaba, analizar, comprender los errores, mejorar y aprender.

Y eso fue precisamente lo que pasó. Aunque he de admitir que no fue fácil, y al igual que cuando montas una empresa en la realidad, los inicios son complicados.

Las 3 primeras semanas nos decepcionamos mucho cuando nos vimos dar tumbos entre el último y el penúltimo puesto. No sabíamos qué estábamos haciendo mal, no sabíamos cómo recuperarnos de la situación nefasta en la que se encontraba nuestra empresa.

Los demás equipos vendían casi 4 veces más que nosotros aunque nuestros productos fueran los más baratos.

Pero había algo que se estaba cocinando en nuestras cabezas. Avanzaba una semana de simulación pero avanzaba también una semana en nuestras asignaturas. Aprendíamos mucho de la gestión de empresas pero nos interesaba poder aplicar eso que aprendíamos a nuestra empresa virtual.

Vimos que era esencial definir una estrategia y defenderla a muerte, tomando todas las decisiones alineadas a esa estrategia.

Entendimos por qué el precio más bajo no era el más atractivo y por qué nuestros competidores nos estaban sacando tanta ventaja.

¿Cuál fue el resultado?

¡Faltando 1 semana para la gran final nos encontrábamos en el segundo lugar!

No podíamos creerlo. Un equipo conformado por un ingeniero, una diseñadora, un abogado y una arquitecta ahora combatía por los primeros puestos contra auténticos profesionales del sector.

Aprendizaje a través de un simulador de negocios

Llego el último día.

La clase se tornó más lenta que nunca, los minutos se hacían eternos y los últimos 15 minutos parecían tan lejos como Siberia en el mapa.

Pero finamente llegó la hora de ver el ranking actualizado con los resultados del último y octavo semestre virtual.

4 años se habían simulado y nuestra empresa había subido casi hasta lo más alto.

¿Qué pasaría? ¿Conquistaríamos la cumbre? ¿Nos sentaríamos en el trono?

El final de esta historia no debe ser escrito en un artículo, debería ser probado por cada persona.

Todos deberíamos retar nuestros conocimientos alguna vez, encontrar nuestros defectos y mejorar hasta tal punto que no nos reconozcamos.

Este simulador en específico me abrió la mente a nuevos caminos y a sentir que tengo 2 perfiles, puedo ser un ingeniero pero también gestionar una empresa de cualquier tipo.

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