Storydoing: La evolución de la marca
El concepto de marca empleadora ha adquirido en los últimos años un peso estratégico creciente en las organizaciones. Muchas empresas, no obstante, siguen abordándolo como un ejercicio eminentemente comunicativo desde un enfoque tradicional. En este sentido, centran sus esfuerzos en el diseño de mensajes atractivos, la proyección de valores bien formulados y la realización de promesas inspiradoras.
Todo lo anterior es importante. Sin embargo, en la actualidad es preciso ir más allá. En la atracción de talento actual desempeña un papel destacado la experiencia real que vive cada persona en su relación con la organización y cómo contribuye a construir un relato colectivo a partir de la misma.
Es el momento del storydoing.
Mientras el storytelling se centra en contar quién eres como empresa u otros aspectos en relación con la misma, el storydoing pone el acento en la acción.
El storydoing muestra qué distingue a tu organización a través de acciones en las que, además, son partícipes las personas destinatarias del propio proceso comunicativo. Este punto es clave para construir y consolidar la imagen de marca empleadora. Es fundamental para que funcione en la actualidad una estrategia de employer branding.
Con este enfoque estratégico la comunicación refuerza y le da credibilidad al mensaje de la empresa. Sustenta a través de la acción la transmisión del propósito, los valores y la visión. Así le da coherencia al discurso y lo muestra como algo creíble y consistente.
El nuevo escenario de la atracción de talento
Nos encontramos en un escenario volátil y marcado por la incertidumbre que impacta sobre el propio mercado laboral.
La escasez de determinados perfiles, la movilidad profesional, el peso del propósito y la búsqueda de desarrollo continuo hacen que las personas evalúen a las organizaciones de una forma mucho más exigente. Toman en consideración aspectos que antes pasaban desapercibidos por sus padres o madres. Las valoran con otros parámetros.
Para los empleadores no resulta suficiente ofrecer estabilidad a través de un buen salario.
Al igual que hacen en general los consumidores, convertidos igualmente en prosumidores (productores también de contenidos, al tiempo que los consumen), los trabajadores tienen ahora múltiples opciones para analizar la coherencia entre lo que la empresa dice y lo que realmente hace. Y para proyectarlo hacia fuera de la organización, hacia sus propias comunidades.
La marca empleadora se construye, en consecuencia, en múltiples momentos conectados con la propia experiencia de las personas, quienes tienen más capacidad de comunicación que nunca antes en la historia. Pueden, por tanto, convertirse en excelentes embajadores de la empresa como marca empleadora. En este sentido, el papel clave de la comunicación interna hoy es asegurar que el equipo humano comprenda y viva el propósito antes de intentar transmitirlo al mercado laboral.
Cómo se diseña un proceso de selección, cómo se gestiona la incorporación, la calidad de los programas formativos, las oportunidades de crecimiento y la forma en que se acompaña a las personas en su evolución profesional representan momentos esenciales, piezas del relato.

Qué es el storydoing aplicado al talento
Aplicar el storydoing a la gestión del talento implica diseñar procesos que reflejen de forma tangible la cultura y los valores de la organización. Si una empresa afirma que apuesta por la innovación, debe demostrarlo con metodologías de evaluación modernas, formación experiencial y entornos de aprendizaje activos. Si habla de desarrollo profesional, debe ofrecer itinerarios claros, personalizados y sostenidos en el tiempo.
El storydoing no elimina la comunicación basada en la transmisión de mensajes mediante una narrativa bien construida, ayuda a que sea sólida y coherente.
Cuando una o un aspirante vive un proceso de selección justo, respetuoso y estimulante diseñado en el marco de una buena estrategia de marca empleadora, esa vivencia refuerza los mensajes demarca que transmite la propia organización.
Cuando una nueva incorporación encuentra un onboarding estructurado y coherente que convierte los primeros días de su ingreso en la empresa en una experiencia positiva, la cultura de la organización se vuelve tangible.
Tecnología para experiencias de valor
La tecnología se ha convertido en un aliado esencial para construir este tipo de experiencias. Plataformas de evaluación, sistemas avanzados de formación (como las plataformas LXP o Learning Experience Platform) y soluciones de analítica de personas permiten diseñar procesos más objetivos, eficientes y alineados con las expectativas actuales.
En este ámbito, la simulación y la gamificación han supuesto un avance decisivo. Evaluar el talento a partir de su comportamiento en entornos simulados y no únicamente a través de entrevistas o cuestionarios, facilita la obtención de información más rica y más cercana a la realidad del puesto.
Además, esta tecnología contribuye a que la empresa que la usa transforme la evaluación de competencias, especialmente de las soft skills o habilidades blandas, tan relevantes en los últimos tiempos, en una experiencia coherente con su aspiración de proyectarse como una organización innovadora, dinámica y orientada al desarrollo.
La fidelización del talento es fruto de una gestión integral basada en un ciclo, no atiende solo momentos puntuales.
Las organizaciones que logran atraer y retener talento de forma sostenida entienden que no basta con acciones puntuales, sino con estrategias que sitúan la experiencia de las personas en el centro y que comunican a través de la acción.
La evaluación inicial identifica capacidades y potencial, la formación experiencial impulsa el desarrollo de competencias claves y el seguimiento y la evolución profesional consolidan el vínculo con la empresa.
Cuando este ciclo está bien diseñado la marca empleadora es reconocible.
Parala fidelización es preciso cuidar la percepción de crecimiento real y de coherencia organizativa.
En este sentido, la gamificación y la simulación ayudan a mejorar la experiencia en todo el ciclo del talento. Las herramientas basadas en estas metodologías entrenan competencias como la toma de decisiones, el liderazgo, el trabajo en equipo o la adaptación al cambio en entornos seguros y realistas. Asimismo, facilitan la transferencia de aprendizaje al puesto de trabajo y refuerzan la implicación de las personas en su propio desarrollo.
Esta tecnología proyecta una imagen de modernidad, coherencia e innovación que resulta determinante en la atracción de talento.

Cuando la experiencia es el relato
La atracción de talento no depende de lo acertada que esté una empresa en la narración de su propia historia. Cada vez adquiere más importancia la manera en que las personas vivan y construyan con su propio relato dicha historia.
A este respecto, la comunicación estratégica seguirá siendo necesaria, junto a la gestión que realice el departamento de Recursos Humanos con esta misma orientación. En todo caso, será la experiencia a través de la acción la que determine la credibilidad del mensaje.
Ahí es donde el storydoing ayuda claramente a las empresas a diferenciarse como marca empleadora. Y la tecnología de última generación basada en simulación o en gamificación facilita la consecución de objetivos en esta dirección.
El enfoque de Gestionet
Gestionet tiene una experiencia en este ámbito de 25 años. En concreto los cumple en este año 2026. La empresa vasca trabaja la marca empleadora desde esta visión integral, al combinar tecnología, evaluación objetiva, formación experiencial y metodologías basadas en simulación y gamificación. De este modo, ayuda a las organizaciones a diseñar experiencias de talento coherentes, medibles y alineadas con su estrategia.
Si quieres ver cómo diseñar una experiencia de talento coherente y medible con tecnología, lo vemos contigo.

